Para orientar al lector, me permito narrar un hecho de la vida real ocurrido en Piura, luego de la pandemia:
Un trabajador obrero no tuvo la renovación de su contrato. Fue liquidado y, con lo recibido, pensó en invertirlo para mantener a su familia (esposa y tres hijos que recién cursaban la primaria). Tras evaluar varias alternativas, decidió poner una carretilla de raspadillas.
Ya con la idea clara, consultó a dos amigos que tenían el mismo negocio. Ellos le recomendaron buscar un lugar de gran afluencia de público, como el frontis de un colegio, instituto o paradero, y que se ubicara en una zona de fácil acceso. Además, debía utilizar descartables (vasos, cucharitas, etc.) y preparar jarabes que agradaran a los clientes.
Hizo sus cálculos, comprobó que podía financiar la inversión con lo recibido y se instaló en un lugar estratégico. Hoy vive feliz con su negocio. Este humilde obrero, sin estudios superiores, no sabía que lo que había hecho era un proceso de planificación mediante un estudio de oferta y demanda: él era el ofertante con su raspadilla, y sus clientes eran los demandantes.
En contraste, en el Perú, los llamados “padres de la patria”, el 14 de diciembre de 2024, aprobaron la creación de 21 universidades nacionales, distribuidas en 15 departamentos: Amazonas, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Ica, Junín, Lambayeque, Lima, Moquegua, Puno, San Martín, La Libertad y Ucayali.
En Puno, por ejemplo, se han creado cuatro universidades. Tal vez el congresista que impulsó la propuesta buscó congraciarse con uno de los departamentos más pobres y olvidados del país.
Si a esas 21 universidades sumamos la creación de la Universidad Nacional de Sechura (aprobada el 14 de junio de 2024), más las propuestas para las universidades de Talara, Huancabamba, Paita y Ayabaca, llegaríamos a 26 nuevas universidades nacionales en el Perú.
Me permito opinar sobre el caso de Piura, en especial la Universidad Nacional de Sechura, para la cual ya se nombró una comisión encargada de recién determinar qué facultades debería tener. Es decir, como dice el dicho criollo: “primero se ponen los zapatos y después las medias”.
Sechura es uno de los distritos más ricos en minerales y pesca. Sin embargo, los congresistas que impulsaron la propuesta olvidan que en Piura ya existe la Universidad Nacional de Piura (UNP), creada en 1961 por la Ley N.º 13531, con 14 facultades, entre ellas la de Ingeniería Pesquera y la de Ingeniería de Minas, que ofrecen las especialidades de Ingeniería de Minas, Geológica, de Petróleo, Química y Ambiental. Esto demuestra que la UNP ya forma profesionales en sectores extractivos y de recursos naturales. Por tanto, la Universidad de Sechura representa más un gasto que una inversión.
Además, Sechura está apenas a 51 km de Piura, un trayecto de una hora como máximo.
Un hecho preocupante es que las carreras con menor demanda en la UNP son precisamente Ingeniería de Minas, Pesquería y Ciencias. Muchas veces las vacantes superan al número de postulantes, y de los pocos que se presentan, hasta un 80 % desaprueba. En tales casos, la comisión de admisión debe pedir al fiscal (que forma parte del proceso) autorización para reducir la nota mínima a 10.50, con el fin de evitar que dichas facultades desaparezcan por falta de ingresantes.
Cuando fui docente de Economía en la Facultad de Minas, constaté que más del 50 % desaprobaba. Al aplicar una encuesta, descubrí que de 23 alumnos solo tres habían elegido la carrera por vocación; el resto estudiaba allí mientras esperaba postular a Medicina Humana.
Otro punto a considerar es la distribución del canon y sobrecanon que, por ley, reciben las universidades nacionales. Hasta ahora, en Piura son dos: la UNP y la Universidad Nacional de Frontera (Sullana), creada en 2010. Esta última solo cuenta con tres facultades y seis especialidades, y desde su apertura apenas ha llegado a unos 550 alumnos (dato no oficial). Está a 37 km de Piura, recorrido que se hace en menos de una hora, lo que pone en duda su necesidad.
En un país con un déficit fiscal insostenible (es decir, donde el Estado gasta más de lo que recauda), estas decisiones carecen de sustento.
Canon, sobrecanon y regalías
El canon y sobrecanon petrolero es el derecho de las zonas productoras a participar en la renta de la explotación de petróleo, gas y condensados. El Estado recibe el 12,5 % del valor de la producción y lo distribuye según ley en Loreto, Ucayali, Piura, Tumbes y Puerto Inca (Huánuco).
Las regalías, en cambio, son un pago directo por el uso del recurso. El sobrecanon es una tasa adicional que se aplica a algunos tipos de canon, especialmente el petrolero.
Ejemplo: lo recibido por Piura en 2023:
- Canon petrolero: 454 100 000 soles
- Canon minero: 30 381 000 soles
- Total: 484 481 000 soles
Distribución:
- 20 % → Gobierno Regional
- 70 % → Gobiernos provinciales y distritales
- 5 % → Institutos Técnicos Superiores
- 5 % → Universidades Nacionales
En Piura, ese 5 % se reparte entre dos universidades:
- UNP (1961): 2,5 % = 12 112 025 soles
- UNF (2010): 2,5 % = 12 112 025 soles
Si en lugar de 2 universidades hubiera 6, el presupuesto sería aún más insuficiente.
Principales desafíos
- Insuficiencia financiera y falta de planificación. No existe presupuesto para construir, equipar ni contratar docentes especializados.
- Altos costos de implementación. El Minedu estima que abrir una universidad con solo tres carreras cuesta S/ 100 millones. Con más de 20 universidades nuevas, el gasto superaría los S/ 2 100 millones.
- Riesgo de colapso del sistema. Según la ASUP, la creación indiscriminada de universidades sin estudios serios puede saturar el mercado laboral, dejando a profesionales subempleados con salarios miserables.
- Motivaciones políticas y populistas. Muchos congresistas buscan congraciarse con sus electores para asegurar una futura candidatura al Senado.
Propuesta
En lugar de crear nuevas universidades, la UNP debería abrir filiales en provincias donde realmente se justifique, con locales adecuados y estudios previos serios y responsables.
De lo contrario, mejor sería que el Congreso contrate al “raspadillero” para que los asesore en planificación… ¡y le paguen un sueldo superior al de la presidenta!