En el Perú, los proyectos mineros tardan en promedio 40 años en concretarse, muy por encima de los 28 años que toma a nivel global. Los estudios ambientales y sociales, que deberían aprobarse en 120 días hábiles, demoran hasta tres veces más. La falta de recursos en entidades clave como Senace, Minem y ANA, junto con trámites administrativos poco eficientes, agravan los retrasos.
Estos cuellos de botella ponen en riesgo inversiones por más de US$ 64 mil millones y limitan la generación de empleo formal en el país.
🔎 Conoce más en nuestro informe: “Los estudios ambientales para la minería toman hasta tres veces más del plazo establecido por ley: ¿en qué parte del proceso se generan las demoras?”



