El cierre del ejercicio 2025 marcó un hito para la economía peruana. Las proyecciones iniciales fueron superadas ampliamente, alcanzando cifras récord en el sector automotor nacional. Según la Sunarp, solo en diciembre se registró la venta de 18,124 vehículos livianos nuevos, el mayor volumen mensual observado hasta la fecha, con un crecimiento interanual del 48.4 %.
Este desempeño no es un hecho aislado, sino el reflejo de un entorno macroeconómico sólido, capaz de sostener la inversión incluso en escenarios de incertidumbre política. Factores como la mejora del poder adquisitivo, una inflación controlada dentro del rango del BCR y un tipo de cambio favorable han fortalecido la confianza de los hogares y de los inversionistas.
La experiencia del sector automotor, destacada por la Asociación Automotriz del Perú y por actores clave como Isuzu, evidencia que la inversión en bienes de capital de largo plazo se consolida cuando existe estabilidad económica. Más allá de los ciclos electorales, la necesidad de modernizar un parque automotor con más de 15 años de antigüedad impulsa una demanda sostenida, fortaleciendo la competitividad logística y promoviendo un desarrollo más eficiente y sostenible para el país.



