Más de 3,200 pequeños productores rurales, principalmente mujeres, están accediendo a créditos solidarios, fomentando el ahorro interno y fortaleciendo sus capacidades productivas gracias a la creación de bancos comunales impulsados por el proyecto Avanzar Rural, desarrollado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) a través de Agro Rural.
Esta iniciativa busca dinamizar la economía local en áreas con limitado acceso a servicios financieros convencionales, promoviendo la inclusión financiera y la autogestión familiar mediante modelos asociativos sostenibles con enfoque territorial.
Gracias a esta estrategia, las comunidades rurales están logrando una mayor autonomía económica, reconociendo su capacidad organizativa y fortaleciendo sus economías familiares.
Los bancos comunales son gestionados por los propios productores, quienes organizan el ahorro colectivo y el acceso a créditos bajo normas comunitarias. Esta estrategia se basa en dos modalidades principales: las Uniones de Ahorro y Crédito (Única) y los Fondos Revolventes (FORE).
Actualmente existen 120 Únicas a nivel nacional, beneficiando a 1,812 productores, de los cuales el 63 % son mujeres. Estas han generado un capital social de S/ 2.77 millones, otorgado 7,604 préstamos por S/ 9.76 millones, y generado utilidades que superan los S/ 541 mil.
Por su parte, los FORE han financiado actividades productivas de 1,463 socios (52 % mujeres), movilizando recursos por S/ 2.39 millones. Han otorgado 4,108 créditos por un total de S/ 5.81 millones y reportado utilidades superiores a S/ 192 mil. Ambos mecanismos no solo facilitan recursos financieros, sino que también impulsan la corresponsabilidad, el seguimiento comunitario de los préstamos y la toma de decisiones compartidas.
Asimismo, estos modelos han generado un impacto positivo en los ingresos de las familias rurales, que ahora pueden invertir en herramientas, insumos y equipamiento agrícola. Además, han fortalecido la organización interna, el manejo financiero y la capacidad de respuesta ante desafíos productivos.
La autogestión financiera ha sido fundamental para el empoderamiento de mujeres y jóvenes, quienes hoy en día asumen roles de liderazgo y participan activamente en los procesos de toma de decisiones. También se han formado como agentes multiplicadores de conocimientos financieros, contribuyendo al fortalecimiento del capital social de sus comunidades.
El proyecto Avanzar Rural ha articulado esfuerzos con instituciones como la SBS, Agrobanco, COFIDE, FONCODES, la fundación Sparkassenstiftung, y plataformas fintech como TAPPOYO y Yape, incorporando componentes de digitalización, equidad de género y promoción del emprendimiento rural. Esta experiencia ya se viene replicando en regiones como Cusco y Puno, donde 56 agentes del programa Haku Wiñay han sido capacitados para implementar bancos comunales bajo el modelo FORE y con un enfoque participativo adaptado al entorno rural.
Con estos avances, Agro Rural consolida una estrategia integral que combina el acceso a financiamiento con el fortalecimiento organizacional y la formación de líderes, contribuyendo al desarrollo económico sostenible de las zonas rurales.
“El acceso al crédito, junto con la organización y la capacitación, demuestra que las comunidades rurales tienen la capacidad de transformar su propio desarrollo”, resaltó Gudberto Carrera Padilla, director ejecutivo de Agro Rural.
FUENTE: Diario el peruano



